Petro y criptomonedas: mitos y realidades (XVIII)

Por: José Gregorio Piña T.

Este escrito es la decimoctava entrega de una serie, y complementa y
actualiza las consideraciones que periódicamente hemos hecho públicas
en diecisiete artículos previos, desde el pasado 19-12-17 (buscar y
leer en “15yultimo.com”, “http://tiempodecrisis.org”,
questiondigital.com” y “http://www.ensartaos.com.ve”);
consideraciones  plenamente vigentes y aún sin respuesta, y que
emitimos por este medio restringido por no tener acceso a niveles o
medios del Estado para tratar en extenso el tema; por lo que invitamos
a que sean tenidas en cuenta en su integridad, junto con lo que sigue.
1.      En primer lugar, resalta la información ofrecida por el Presidente
de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, sobre
el cierre de la preventa del Petro (PTR), la cual culminó, según
indicó el mandatario, con una cifra equivalente a USD 3.338 millones;
colocada entre grandes inversionistas, a decir del Presidente; quien
agregó que ahora le toca a los medianos y pequeños inversores, en lo
que dio a entender será la planteada reventa del PTR en VBF (futuro
VBS) en el mercado secundario.
2.      De ser así, reiteramos nuestra advertencia de artículos anteriores
sobre el arbitraje en muy corto plazo de amplias ganancias de parte de
los compradores iniciales del PTR, al revender sus tenencias en VBS;
como lo dio a entender el propio Presidente Maduro, al afirmar que los
deudores privados del Fisco Nacional, con deudas por alrededor de USD
1.000 millones, podrán pagar esas deudas mediante PTR.
3.      A tal efecto, vale poner de relieve que la fecha límite establecida
en la norma para la declaración del Impuesto Sobre la Renta en
Venezuela, que era el 31-03-18, fue extendida hasta el 31-05-18.
4.      Otra información del Presidente Maduro también induce a la misma
conclusión, y es el hecho de que en el mismo acto el Presidente Maduro
aprobó la operación inmediata de 16 casas de cambio virtuales, las
llamadas “Exchanges”, previstas para realizar transacciones en el
mercado secundario del PTR.
5.      Por cierto, algunas de las 16 casa de cambio virtuales citadas por
el Presidente Maduro son propiedad de los mismos dueños de casas de
cambio físicas venezolanas, incluso al menos una con el mismo nombre;
lo que reafirma nuestra advertencia en pasados artículos sobre
eventual solapamiento o colisión de facultades y competencias entre
distintos órganos y entes de control financiero, administrativo y
fiscal; y hasta de órganos jurisdiccionales.
6.      En otro momento, el Presidente Maduro mencionó lo que se infería de
los valores alcanzados por la citada tasa de cambio del DICOM: que
está basada en el llamado cambio implícito, pero, equivocadamente
dividen la Liquidez Monetaria (M2) entre el monto de las Reservas
Internacionales de la República que administra el Banco Central de
Venezuela (BCV); procedimiento errado según hemos explicado en
artículos previos, y sobre lo cual abundaremos más abajo.
7.      Al respecto, reiteramos la advertencia sobre la creación de una
segunda tasa de cambio oficial entre el USD y otras divisas con
respecto al VBF (VBS) por vía de la tasa cruzada, distinta de la
oficial del mecanismo DICOM, decretada como la única para todas las
transacciones cambiarias públicas y privadas en el mercado legal
venezolano.
8.      Adicionalmente, también relacionado con el balance, hasta ahora,
del PTR, informó el Primer Mandatario su decisión de adjudicar,
suponemos que de manera directa, la suma de USD 1.000 millones al
Banco Central de Venezuela (BCV), obtenidos de la venta en efectivo de
la referida venta de PTR; para engrosar las citadas Reservas
Internacionales, con la finalidad de que el Estado retome su
participación como oferente de divisas en el mencionado mecanismo de
subasta DICOM, ampliando sustancialmente la oferta de divisas en el
mismo.
9.      Dicha colocación de divisas por parte de Estado, a través del BCV,
tiene la ventaja adicional de que, al menos en esas operaciones
específicas, sí se cumpliría con el mandato constitucional relativo a
las competencias monetarias exclusivas del BCV y a la administración
de las Reservas Internacionales también constitucionalmente asignada
al BCV; y permitiría drenar de la Liquidez casi 70 billones (millones
de millones) de VBF (o 70.000 millones de VBS, setenta mil millones de
VBS), esto último si, y sólo sí la citada suma de USD es entregada al
BCV de manera directa, y no por una venta en la cual el BCV deba
emitir nuevos VBF, caso en el cual, al final, el efecto neto total
sería neutro con respecto a la Liquidez Monetaria previamente
existente.
10.     Esa venta por parte del BCV de divisas propiedad del Estado
venezolano, producto a su vez de la venta de otro activo público,
respaldado a su vez por otro bien físico también de propiedad de todos
y de todas, nos lleva a reiterar la necesidad de que se mantengan los
criterios que existían ¿o existen? en el Sistema de Administración de
Divisas, para que la asignación de divisas provenientes del Estado, es
decir, propiedad de todas y de todos, obedezca a sanos criterios de
prioridades y eficacia en pro de las necesidades económicas y sociales
del colectivo; y existan las garantías y controles de su correcto uso,
para los fines lícitos previstos, y no se siga propiciando la
incontrolada fuga de divisas.
11.     Tal necesidad social de control en la asignación y uso de los
bienes públicos adjudicados a particulares, también, necesariamente,
debe aplicarse a la igualmente anunciada concesión por parte del
Ejecutivo Nacional de créditos retornables en PTR a empresas para
importaciones de bienes de capital e insumos para la producción,
mediante un fondo financiero creado al efecto.
12.     Como explicamos en artículos anteriores, ese Fondo financiero
creado para conceder los créditos en PTR, necesariamente habrá de
trabajar con bancos, preferiblemente del Estado, y crear mecanismos de
contabilización y control novedosos, para la tecnología asociada a los
PTR, aprobados a su vez por los respectivos órganos de controles
financieros, bancarios y fiscales, incluida la Contraloría General de
la República (CGR).
13.     Asimismo, en relación con el pago de los citados créditos en PTR
por parte de los beneficiarios de los mismos, incluido el pago de los
intereses, porque asumimos que el Estado cobrará intereses sobre
dichos préstamos; reiteramos nuestra opinión razonada en contra de que
se acepte, como anunció el Vicepresidente Ejecutivo de la República,
dichos pagos en cualesquiera otras criptodivisas, habida cuenta de la
altísima volatilidad de la valoración de las mismas y la importante
pérdida acumulada de valor que han experimentado en lo que va del año
2018; aparte de que es innegable que se estaría cambiando una
criptomoneda soberana respaldada con activos físicos reales propiedad
de todos y de todas, a cambio de criptomonedas fiduciarias anónimas
sin respaldo ni garantía alguna.
14.     Otra cosa distinta es lo que el Presidente Maduro también presentó
en público y denominó el “Petro Oro”, que no es más que un activo
financiero de inversión tradicional, constituido por Oro físico de
grado monetario, en mini lingotes desde 5 gramos hasta un kilogramo;
que tampoco deberían ser vendidos recibiendo a cambio criptomonedas
fiduciarias.
15.     En cualquier caso, el valor en VBF del lingote menor, el de 5
gramos, se situará, como mínimo, según la tasa de cambio oficial, en
más de 14 millones, o VBS 14 mil; lo que lo hace accesible, como
instrumento de ahorro, sólo a una pequeña minoría, además de que se
genera la posibilidad de que dichos lingotes sean revendidos en VBF
(VBS) a la tasa de cambio ilegal. De hecho, como hemos dicho,
cualquier inversión que compita con el VBF (VBS) y que pudiere
apreciarse en el tiempo, lo hará en detrimento del valor del VBF
(VBS); salvo que se adopte nuestra propuesta de fondo.
16.     No quedó claro si la venta del citado activo en Oro monetario será
ejecutada por el BCV, ente que adquiere el Oro de los mineros locales;
caso en el cual, si el pago es en VBF (VBS) el BCV estaría drenado
liquidez monetaria (disminución de Pasivo), y si el pago es en
divisas, estas pasarían a las Reservas Internacionales (canje de
Activos). En el indeseable caso de que el BCV recibiere criptodivisas,
las mismas NO cumplen los criterios para integrar las Reservas
Internacionales; ni siquiera el PTR  porque éste es emitido por el
Estado venezolano. Incluso es de analizar si las criptodivisas, para
el BCV, pudieren clasificar como “Otros Activos en Divisas”.
17.     Siguiendo con el tema de Oro y su relación con la emisión
monetaria, hemos de registrar la introducción en la Cámara de
Representantes (equivalente a la Cámara de Diputados o Cámara Baja en
otros países) de los Estados Unidos de América (EUA) por parte del
Representante Mooney, del Estado de Virginia Occidental, de un
proyecto de ley, signado con el código H.R.5.404 IH, para que el valor
del dólar estadounidense (USD) sea “definido como (equivalente a) un
peso fijo de Oro”, es decir, que se regrese al antiguo patrón Oro como
respaldo de la moneda estadounidense.
18.     Explícitamente, dicho proyecto de ley contempla la eventual
exigibilidad de dicho respaldo en Oro por parte del tenedor del USD;
por lo que la viabilidad fáctica, que no política, del proyecto pasa
necesariamente porque las tenencias reales de Oro monetario en bóvedas
de los EUA sean suficientes, al valor actual del Oro, para respaldar
todos los USD emitidos por el Sistema de la Reserva Federal (FED), el
banco central de los EUA, es decir, la Base Monetaria emitida por la
FED, que es la que debería ser respaldada en Oro, según el proyecto de
ley mencionado; no así la Liquidez Monetaria (M2) de los EUA.
19.     En tal sentido, y en concordancia con lo adelantado en el numeral
seis (6) de este escrito, reiteramos una vez más que la parte de la
Liquidez Monetaria que excede por sobre la Base Monetaria, es parte
del dinero creado por los bancos mediante la concesión de créditos,
directos o por inversiones financieras, en la llamada Expansión
Secundaria, y esa porción NO puede ir contra las Reservas
Internacionales porque no existe fuera del circuito financiero, y
primero, en teoría, se agotaría la Base Monetaria. Por ende, sólo la
Base Monetaria, la que emiten los bancos centrales, debe estar
respaldada por esos bancos centrales.
20.     En el mismo sentido de los anteriores numerales, hemos de citar un
reciente y breve artículo de la doctora Pasqualina Curcio Curcio,
titulado “Bolívar-Oro soberano” (ver:
http://www.15yultimo.com/2018/04/23/bolivar-oro-soberano/) en el cual,
tímidamente, a nuestro juicio, parece plantear que se emita un VBS
respaldado en Oro, artículo en el cual también establece la impropia
relación entre Liquidez Monetaria y el Respaldo Monetario, cuando es
el caso que los bancos centrales no tienen que respaldar toda la
Liquidez Monetaria, sino sólo el dinero que ellos emiten, la Base
Monetaria.
21.     Por lo demás, la doctora Curcio no habla de respaldo en Oro
monetario en bóveda, como sí los han hecho China, Rusia, Irán, Turquía
y otros países y como contempla el citado proyecto de ley introducido
en la Cámara de Representantes de los EUA; sino que habla de las
extracciones de Oro del Arco Minero del Orinoco, que a un ritmo
promedio actual de alrededor de dos toneladas métricas mensuales,
están siendo acopiadas por el BCV; y calcula la doctora Curcio que en
20 años (sic) se tendría el respaldo de la Liquidez Monetaria actual
en Venezuela.
22.     Además de la corrección ya explicada, de que el cálculo debe ser
únicamente sobre la Base Monetaria, cabe agregar que 20 (o 15) años
sería demasiado tiempo, aun si no hubiere, como ya citamos que decidió
el Ejecutivo Nacional, ventas públicas al por menor de Oro monetario,
además de las que ya se han hecho institucionalmente por razones
operativas.
23.     Por lo demás, en el largo, en términos económicos, lapso de 15
años mínimos, es posible que la Base Monetaria venezolana se habrá
incrementado más que el valor internacional equivalente del Oro, a la
tasa cambiaria oficial que rigiere durante dicho lapso.
24.     Por otra parte, en la actualidad técnicamente toda la Base
Monetaria, el dinero emitido por el BCV, está plenamente respaldada en
Oro. En efecto, tomando las tenencias totales sólo de Oro Monetario
declaradas por el BCV en las Notas a los Estados Financieros al cierre
de 2017, y asumiendo una suma aproximadamente similar a esta fecha,
teniendo en cuenta las nuevas compras en 2018, y según el valor actual
del Oro en los mercados internacionales y la tasa de cambio oficial
vigente del DICOM (VBF 69 mil al 27-04-18); el valor total expresado
en VBF (VBS) de dicho Oro monetario en el BCV casi duplica la suma
total de la Base Monetaria actual; e incluso excede el monto de la
Liquidez Monetaria, aunque para el respaldo monetario la misma no sea
aplicable, como ya explicamos.
25.     Lo anterior implica, adicionalmente, que el llamado tipo de cambio
implícito, más allá de discutir si es el método más adecuado para
“determinar” el valor de la divisa, realmente se ubica en un valor
inferior al de la actual tasa de cambio del DICOM.
26.     El meollo del asunto está en la convertibilidad de la moneda; ya
que esta cualidad implica, como ya hemos explicado varias veces, la
exigibilidad del respaldo o de su valor equivalente en divisas
convertibles; y creemos que la libre convertibilidad no es factible en
Venezuela en la coyuntura, tanto por factores estructurales como por
factores netamente políticos asociados a la guerra total declarada
contra el país, y que pasa por ataques orquestados contra la moneda
VBF, que tienen carácter netamente subversivo para derrocar al
Gobierno Nacional e implantar, entre otras medidas, la dolarización de
la economía venezolana.
27.     Por ello, luce más viable nuestra propuesta de adoptar al PTR como
la expresión digital de alto valor para las operaciones
internacionales de nuestra moneda, el VBS, que sería la fracción
monetaria física del PTR.
28.     Cabe agregar que monedas respaldadas en Oro es un concepto
distinto al comentado en el artículo anterior en relación con los
proyectos de varios estados de los Estados Unidos de América de acuñar
monedas en Oro y Plata, es decir, serían monedas-mercancía, cuyo valor
sería intrínseco: valdrían lo que valga su contenido de metal noble;
al estilo tradicional de las monedas metálicas históricas.
29.     En resumen, creemos que todo indica que el verdadero futuro de la
emisión monetaria se encamina a monedas soberanas respaldadas en
bienes físicos valiosos exigibles, monedas que podrán tener parte
expresada en forma digital, mediante tecnologías de validación por
consenso; y monedas con valor intrínseco elaboradas en metales nobles.
30.     Al respecto, téngase en cuenta que ni las tecnologías digitales ni
las criptomonedas, incluido el PTR, blindan ante escenarios de
ciberguerra y fallas masivas de las comunicaciones digitales, como sí
lo hacen el dinero físico y los metales preciosos.
31.     Tampoco las tecnologías digitales ni las criptomonedas blindan
ante la simple negativa de los actores económicos a realizar
transacciones por medios electrónicos, ni previenen el acaparamiento
digital y extracción digital del dinero electrónico, incluidas las
criptomonedas.
32.     Sobre este último punto, merece mención el caso de las monedas
comunales, existentes en muchos países y con firme base legal en
Venezuela, en cuya redacción tuvimos el honor de participar; monedas
físicas que sí previenen contra el acaparamiento o extracción del
efectivo, por tener circulación y valor sólo en un ámbito geográfico
restringido; por lo que vemos con beneplácito la reciente creación de
la moneda comunal “Caribe” por parte de la Alcaldía del Municipio
Libertador, moneda que tiene el doble mérito de ser la primera moneda
comunal emitida y protegida por una instancia del Poder Público y por
tener el ámbito de circulación más extendido entre las hasta ahora
creadas en Venezuela; y que viene a paliar de buena manera la escasez
real o inducida de medios de pago en efectivo y la compra-venta de VBF
en efectivo como mercancía con enormes sobreprecios.
33.     En cualquier caso, esas monedas comunales finalmente también
constituyen Liquidez Monetaria adicional, aun en el caso como el de la
moneda Caribe, puesto que, aunque la misma es emitida contra depósitos
en VBF en cuentas bancarias, esos VBF pagados por el comprador inicial
pasan a la cuenta de algún órgano o ente que no es el BCV, por lo que,
al final, los medios de pago líquidos en poder del Público se ven
incrementados.
34.     Por ello, recordamos la obligación pendiente del BCV de
establecer, dentro del ámbito de sus competencias constitucionales,
normas sobre las monedas comunales, las cuales no ha dictado en los
diez (10) años de vigencia de la ley que rige esas monedas.
35.     De hecho, en la redacción de dicha ley defendimos la competencia
constitucional del BCV en la materia, e invocamos también un artículo
de la Ley del Banco Central de Venezuela, y logramos la mención
expresa de que el BCV norme las referidas monedas comunales en lo que
le compete.
36.     El BCV debe contemplar lo que venimos advirtiendo: que tanto las
monedas comunales como las criptomonedas, incluido el PTR, al tener
circulación legal en todo o parte del territorio nacional y no ser
emitidas por el BCV, constituyen medios de pago líquidos adicionales y
se agregan al monto de la Liquidez Monetaria que monitorea, analiza e
informa el BCV, pero que vienen siendo desestimados por el Instituto
Emisor.

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